Los siete pecados capitales son paganos, y nos tienen bien agarrados.






En la espiritualidad moderna, todo lo que huela así como antigüito, que tenga una pátina de misterio y que provenga de una cultura ignota está de moda. Es bueno. Se compra como verdad universal, a veces aunque no entendamos ni jota. Pero, lo que viene de nuestros ancestros... ay, amigo, eso es anatema, tabú, superchería y superstición. Malo, malito. Con esas premisas perdemos tiempo, espacio mental y dinero en intentar integrar prácticas, conocimientos y filosofías para las que no tenemos recursos propios a nuestro alcance en nuestro entorno más cercano, para acabar la mayor parte de las veces volviendo a lo que sintieron como bueno nuestros propios ancestros, después de dar miles de vueltas y acabar como pollos mareados. Porque las bases de la metafísica, de la espiritualidad, del crecimiento interior, son las mismas al final a lo largo de todo el globo. Sólo difieren las vías y los modos. ¿A dónde quiero ir con todo esto? Pues muy sencillo. Tenemos muy asumido que el cristianismo "robó", creencias, prácticas, dioses y filosofía a las religiones y tradiciones precristianas, paganas y ctónicas. Pero ni se nos ocurre "recuperar" esas creencias y volverlas a traer al marco de la espiritualidad moderna. Es como si todo lo que hubiera tocado el cristianismo fuera caca, nene malo, eso no se toca. Entendemos el proceso (robaron), pero ni sabemos, ni se nos ocurre aplicarlo (recuperarlo). Hoy os quiero hablar de un concepto que tenemos totalmente integrado con el cristianismo, los Siete Pecados Capitales, pero que es taaaaaan espiritualidad moderna, tan Gran Despertar, tan salir de la puñetera Matrix que, creo, te va a abrir mucho los ojos a este concepto de dejar de ser reaccionario y ponerte a investigar, pensar y cosechar para recuperar lo que es naturalmente nuestro y nos fue robado: Nuestra filosofía de ser buenas personas y hacerlo en consonancia con los demás y con la madre naturaleza. ¡Vamos a ello!


Primero vamos a recuperar la palabra pecado, "robarla" para nosotros de nuevo, entenderla y ver cómo se ajusta a nuestro concepto del Despertar. Pecado proviene del latín pecus, animal que pace, y se refiere a alguien que vive rastreramente, como una bestia, frustrado, en un nivel de existencia inferior al que le corresponde.

Vamos, igualito a como nos quiere la Matrix con las redes 2D, la televisión, el virus del miedo y la desinformación. ¡Concepto recuperado! ¡Dios no bajará con una espada flamígera a castrarte si te tocas bajo las mantas! Cuando pecas, no eres mala persona. Sólo vives sin pensar, como una bestia, por debajo de tu mejor versión... malgastas tu existencia en la tierra (mira, igual sí que vas a ser mala persona). Padres de la Iglesia, 0. Despiertos, 1.


El concepto de los pecados capitales ha variado mucho a lo largo de los siglos, pero ya aparecen en el mundo greco romano, siendo parte fundamental e integrante de su espiritualidad. Tanto los romanos como los griegos, politeístas (paganos) ellos, tenían a bien intentar ser mejores personas y así acercar sus vidas a los ejemplos que les daban los dioses, fíjate tú qué cosas. Para ellos, estar todo el día borracho y comer como si no hubiera un mañana, darle al fornicio cual estrella del porno desatada, vivir obsesionado por el denario, ser una persona violenta e irreflexiva, y andar envidiando el buen hacer ajeno, no levantarse del triclinium ni para lavarse los dientes, andar siempre diciendo la de esclavos que tenía uno y lo mal que le iba al vecino, pero sobre todo, ser uno un pesao que hablaba siempre de uno mismo como lo más importante desde que se inventó el pan en rebanadas, pues mire usted, no estaba bien visto, no era bueno, y desde luego no eran virtudes que se consideraran que te elevaran hacia los dioses. Eran pecadillos, amigos. Y a los pecadores pues no los querías a tu vida, porque eran gente molesta, en la que no podías confiar, que estaba todo el día tocándote la toga y manchándola con sus dedos llenos de grasaza. En nuestro mundo, dónde se considera que hacer ostentación del dinero que le has robado a otro, de todos los objetos materiales que atesoras y de toda la gente que te sigue porque te empoderas enseñando lo que a nadie interesa, igual no se entiende bien. Pero ser buena gente, pensar y esforzarse en ser aún mejor, a nuestros ancestros les ponían palotes. Logro desbloqueado, los pecados capitales no son cristianos.

Padres de la Iglesia 0, Despiertos 2.


Luego llegó la Matrix y, como tantas veces se ha hablado hasta la saciedad, tomó lo que ya eran costumbres profundamente arraigadas y las trasformó para que se adaptaran a lo que interesaba. ¿Y qué interesaba? Pues desinformar. Desarraigar. Hacer perder a la gente su identidad cultural, separarla de su familia y de sus ancestros para hacerla manejable pero, sobre todo, reprimirla para que fuera muy, muy desgraciada, con la promesa de que comprando prebendas pues aquí no lo iba a pasar bien pero, ¡Ay en el Paraíso, amigo! ¡En el Paraíso te lo vas a pasar pipa!


Así que el pecado capital del fornicio, que consistía intentar aplacar la lujuria, más que nada para que la sangre te llegue de vez en cuando al cerebro, en vez de al miembro, y te de tiempo a pensar y a disfrutar de la vida, y que cuando tengas sexo sea sexo de verdad, trascendental e importante a un nivel mucho más que físico, que también, pero también espiritual, que no gastes todas tus energías en ir malgastando semillas, y denarios, y emplastos en tratar enfermedades venéreas, se convirtió en "cualquier placer terrenal es malo". Y tener un orgasmo es peor que pegarle a una madre y que el sexo solo puede servir para concebir nuevos esclavitos para la Matrix. Que es de lo que se trata. ¿Despiertos 3, o continuamos? Hoy en día se consideran los 7 Pecados Capitales a los que leerás a continuación. Con todos los logros desbloqueados, échales un vistazo y dime el cómo aplicarlos a tu vida de persona espiritual moderna, comprometida, liberada y Despierta te empodera. Y líbrate de instituciones, dogmas y desinformaciones si eso es lo que quieres. Porque se trata de hacer cada uno lo que necesite para sentirse bien al final del día. Pero hacerlo siempre informado. Con acceso pleno al conocimiento y al poder. Sin reaccionar continuamente a lo que quieren que reaccionemos. Liberados para siempre de la Matrix.


SOBERBIA: Desear ser más atractivo, importante, que los demás y hacer cualquier cosa para conseguirlo. Se considera el peor pecado porque suele arrastrar a los demás. En Occidente, se ha asimilado con el Ego oriental, pero el ego es definitivamente otra cosa. A la Matrix le interesa mucho este equívoco y que trabajes para eliminar tu ego, porque tu ego, que forma parte de tu sombra, te defiende de los abusos, incluidos los de la Matrix. No dan puntada sin hilo esta gente.

La persona que se ha librado de la soberbia compite consigo mismo para ser la mejor versión de si mismo que pueda. Los soberbios están presentándose a si mismos como la única opción válida y ridiculizando las vidas y opciones de los demás por inadecuadas. Echa un vistazo a tu alrededor. Los encontrarás en todas partes. Este es el pecado más habitual en redes. Casi se premia ser un soberbio.


IRA: Ser dominado por emociones incontroladas de odio o enfado. En la sociedad digital, la mayor parte de las personas han aprendido a disimular sus arrebatos de ira porque si no lo hacen son cancelados socialmente: La ira se ha vuelto subterránea, pero consume igual. Verás personas obsesionadas con otras personas, con temas y con costumbre ajenas hasta la extenuación y te habrás preguntado muchas veces el por qué de tanta obsesión. La respuesta suele ser la Ira Digital Disimulada. Tienen sus vidas consumidas porque no son capaces de controlarse, solo disimulan estar controladas. Pacen. ¡Beeeee!


AVARICIA: Deseo vehemente de adquirir riquezas y bienes en cantidades mayores de lo que es necesario para satisfacer las propias necesidades, entendiendo por necesidades todas aquellas que procuran el desarrollo integral de la persona. Este pecado es un buen indicador de lo poco que nos conocemos en general las personas hoy en día y de qué manera hemos ido sustituyendo el construir recuerdos y vivencias que nos hagan sentirnos orgullosos de nosotros mismos por objetos que sin ningún valor añadido. Sustituir, por ejemplo, en tener buen gusto, que es algo que se desarrolla con conocimiento cultural, con objetos obscenamente caros y de "moda", la mayor parte de las veces directamente ridículos. O sustituir conseguir logros que marquen una diferencia en nuestra vida y en la del colectivo con acumular bienes materiales que, muchas veces, están fabricados con el dolor de otros. Nadie se libra hoy en día de la avaricia. Las redes 2D están construidas para alimentarla en un mundo en el que ser único, tener tu propio estilo, o sencillamente no desear objetos de moda, se ha ridiculizado hasta ser una forma de castigo. Desde luego, Matrix 1.


ENVIDIA: Deseo insaciable de los bienes, virtudes, valores, amistades, etc de una persona concreta. Llega hasta el punto de que, si no consiguen lo que desean del otro, querran destruir al otro. "O mío o de nadie". La envidia no es solo deseo, sino también la certeza de que uno no es válido porque no puede conseguir, por muncho que se esfuerce, lo que la persona envidiada disfruta. La envidia nos hace insignificantes, pequeños, inválidos emocionales. El Despierto no envidia, se inspira. El Dormido llega a matar y a matarse por envidia. En redes, el envidioso se destapa fácilmente porque no "crea" para compartir, "responde" con rabia a lo que comparte la persona envidiada. El mundo digital ha convertido la envidia en una fantasía para detectar dormidos. ¡Palomitas!


LUJURIA: El pecado capital que peor se entiende. Deseo sexual desordenado, incontrolable, que se superpone a cualquier otro deseo o necesidad. A la Matrix, desde el principio del cristianismo, la lujuria le ha encantado (leer más arriba). Hoy en día, nos adoctrina para confundamos una sexualidad libre, sana, plena y satisfactoria con lujuria y a aquel que avisa de sus peligros, con una persona represora y enemiga. Y le está saliendo realmente bien. Nunca en la historia hubo tanta gente con problemas psicológicos relacionados con el sexo. Tantas personas renunciando al sexo. La adicción al sexo, las violaciones y la anorgasmia están a la orden del día. Matrix 2, Despiertos 3.


GULA: Consumo irracional, innecesario y destructivo de comida y bebida. Probablemente aquí se podría hoy en día añadir de redes sociales, video juegos, plataformas de entretenimiento y demás, lo que ocurre es que la Matrix ya no tienta, ahora manipula nuestro cerebro con dopamina para hacernos esclavos y enfermos de todo esto. No confundir la gula con los trastornos alimenticios. Hay gente mentalmente muy sana que se cosifica a si misma consumiendo alimentos y bebidas innecesarios que les destruyen y construyen todo un ideario a su alrededor para justificarse. Yo la primera. La gula desde luego es una de las grandes victorias de la Matrix. Matrix 3, Despiertos 3. Parece que vamos empatados.


LA PEREZA: Incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia de uno mismo. Todo lo que te pasa es por culpa de otras personas, circunstancias, carencias... Nunca te independizarás porque lo tienes más difícil que tus padres. Nunca harás lo que deseas en la vida porque el mundo te puede. Nunca triunfarás porque está triunfando otra persona (a la que tú envidias), que vale menos que tú (soberbia), que te pone de los nervios (ira), a la que en realidad deseas mucho sexualmente (lujuria) y así hasta el infinito. Pásame ese bocadillo de Nocilla, que no puedo con mi vida.

La persona que lucha cada día contra la pereza no tiene tiempo de envidiar, de alimentar su soberbia, de dejarse vencer por la lujuria, de consumirse por la ira ni alimentarse a base de palitos de queso rebozados del Mercadona. Hoy en día, luchar contra la pereza, bombardeado por mil estímulos con los que la Matrix nos anula, Netflix, 5G, miedo al bicho y a los Otros, cancelación social, pérdida de identidad cultural, negación del propio Yo, único y extraordinario, es sin duda LA GRAN LUCHA DE NUESTROS TIEMPOS. Si identificas a alguien con alguno de los anteriores pecados capitales, es porque ese alguien se ha dejado vencer por la pereza. Y la pereza, amigos, es incompatible con estar despierto.


Quizá identifiques alguno de los pecados capitales en ti mismo. Yo lo hago sin duda. Por eso lucho. No para ser mejor que nadie, sino para ser mejor de lo que soy ahora, no para no sentir lo que siento, sino para entenderlo y no dejarme llevar por ello irracionalmente. No para tener lo que tiene el otro, sino inspirarme en su lucha para alcanzar lo que yo deseo. Para saber darme descansos, mientras me mantengo en movimiento hacia lo que creo que es bueno para mi y para los míos. Nunca es una lucha perfecta. No se supone que deba serlo. Pero es lucha. Luchar siempre por ser mejor de lo que soy es lo que para mi significa tener una vida que merece la pena ser vivida. Romper el empate. Marcar la diferencia. Hacer de este mundo un lugar que realmente merezca la pena. Dejar de vivir en el infierno. Mucho Amor, Maeve.

(Por si te lo preguntabas, los siete pecados capitales tienen su contraposición en las siete virtudes: Pereza, diligencia.

Ira, paciencia.

Lujuria, sexo sano y pleno lleno de humanidad.

Soberbia, humildad.

Avaricia, generosidad.

Gula, templanza.

Envidia, caridad.

Estas también se entiende fatal. Pero ya las trataremos otro día si te apetece conocer más).



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© Maeve Madrigal /Tribu Mamáluna 2016/2021